El Sueño de un millonario

By 20 de agosto de 2006 Linux, Ubuntu No Comments

warty-cover.jpgLlevo ya más de un mes con Ubuntu instalado en mis dos ordenadores (el portátil y el fijo de 95 dólares). De momento no tengo muchas quejas. El estilo puede calificarse como sobrio, pero me gusta. El caso es que leo en Internet y en algunas revistas cómo una nueva batalla se cierne sobre los usuarios de GNU/Linux. Esta vez el tema de antagonismo es ¿Debian o Ubuntu?

El ser humano tiene la sorprendente habilidad de crear ideas y pelear por ellas. Se identifica de tal manera con las ideas que puede morir con ellas. Cuando dichas ideas están en contradicción con la realidad intenta cambiar la realidad o cae preso en alguna enfermedad mental, o se fanatiza y radicaliza. Además exige a los demás seres que sean como él, que piensen lo mismo. Si no piensan lo mismo están equivocados claro, en el mejor de los casos, o son amenazados con el infierno o la ignominia. Pero peor aún que los oponentes son aquellos que se pasan de una a otra tendencia por motivos de conveniencia: esos son llamados veletas o chaqueteros.


Y he de reconocer que en temas de software me considero un chaquetero. Usaba Debian y ahora uso Ubuntu. No esgrimo ninguna razón ideológica para el cambio, simplemente Ubuntu me parece más “cool” y más fácil de usar. Eso es todo. Es un juicio seguramente subjetivo y discutible, pero uno no nació para ser cruzado. Nació y punto.

Una nueva batalla se cierne sobre los usuarios

Por otra parte no entiendo mucho la controversia en torno al fundador de Ubuntu. Es un millonario sudafricano. Creó una empresa en un garaje, que se dedicaba al tema de las firmas digitales. Tuvo mucho éxito en ello, y Verisign (empresa que veo todas las mañanas cuando voy a mi trabajo en bicicleta, de hecho tiene una interesante fuentecilla en la entrada) la compró por bastantes millones. Ahora, dicho millonario joven se ha dedicado a crear Ubuntu a través de Canonical Ltd. y ha viajado al espacio. No veo qué hay de controvertido en ello. Me resisto a caer en el tópico: “es millonario, luego es malo”. Me parece el recurso del pataleo y del envidioso. De hecho el hombre éste demostró su valor yendo al espacio. No se limitó a ser un “millonario que compra un billete al espacio”. Hizo su entrenamiento y realizó experimentos allá arriba. No parece fácil pasar dicho entrenamiento o, si lo es, por lo menos no es trivial.

Otra de las excentricidades de Ubuntu es que envía CD-ROM gratis a quien se lo pida. No es leyenda urbana: es cierto. Servidor pidió tres (para PC, PC 64 bits y Mac) y al cabo de unas tres semanas aparecieron debajo de la alfombrilla de mi apartamento (sé que suena un poco a película americana, pero lo cierto es que la vida en América es como las películas, pagando con cheques, yendo a los sitios en coche y dejándote los paquetes grandes encima o debajo de la alfombrilla). Los CD-ROM iban perfectamente empaquetados, y libres de gastos de envío. Reconozco que grabar un CD-ROM no es que sea nada del otro jueves, pero lo cierto es que esta iniciativa hace un poco más fácil el acceso a este sistema operativo. Esta iniciativa también parece ser criticada. Existe el refrán popular de que nadie da duros a cuatro pesetas, pero bajo la abrumadora veracidad de este refrán también se esconde la incapacidad de aceptar la generosidad de los demás.

Así pues, servidor usa Ubuntu, pero no es “Ubuntero”. El día en que alguien saque Chumcurruntu, que sea más fácil de usar y más potente que Ubuntu, me pasaré sin problemas a Chumcurruntu. Las capas ideológicas del software no me incumben mucho. Quiero software legal, a ser posible gratuito, y accesible fácilmente. Quiero que funcione bien y que haga feliz al personal. Debian cumplía estos requisitos, Ubuntu también los cumple, no entiendo por qué no puedo ir de uno a otro cuando y como me dé la gana. La única razón que veo es la tendencia a encasillarse en una idea para lograr algún tipo de seguridad psicológica. Puede ser una idea social (comunismo, capitalismo...) religiosa (aquí hay para elegir), política (conservador, liberal) o de software (Ubuntu/Debian, GNOME/KDE, open office/xemacs...). En cualquier caso, uno está ya algo mayor para dichos juegos, y prefiere limitarse, simplemente, a vivir.

Un saludo.

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